- Me parece raro lo de Benja, como que él siempre fue el más enganchado de los dos, el que siempre viene acá, el que siempre está pegote. Es raro que de la nada quiera todo lo contrario. Ojo, capaz que se dio cuenta de que ya era un exceso y quiere cambiar, pero como te dije, me parece un poco raro
- Raro malo? Yo lo vi como una forma de irme dejando de a poco - dije con mala cara y ella se encogió de hombros
- No se, no creo que sea para tanto, sino te lo hubiera dicho de una. Ori, él te quiere, se nota, no creo que de un día para el otro quiera dejarte
- Si pero, no se - bufé y ella rió
- No será que vos querés que te deje?
- Que decís Jenny? No, nada que ver - dije elevando el tono de voz
- Bueno entonces relajate, vas a ver que todo va a volver a la normalidad - dijo muy tranquila mientras me acariciaba el pelo.
Pasamos la tarde comiendo y mirando tele, típico domingo, hasta que se me ocurrió la brillante idea de ir a tocarle timbre a Julian, con la excusa de invitarlo a tomar mate. Quería presentárselo a Jenny, para que por fin me entendiera. Salí por la puerta bastante entusiasmada y esperé un par de minutos luego de tocar timbre hasta que por fin la puerta se abrió. No era con lo que esperaba encontrarme, y mi cara seguro lo demostró.
- Sí? - preguntó amablemente una chica
- Disculpa, Julian está? - dije algo cohibida, la verdad que era muy linda y tenía un cuerpo envidiable
- Está un poco ocupado, pero te lo llamo - dijo sonriendo y tragué saliva - Juli, mi amor, te buscan - gritó y mi cara se transformó al instante... Mi amor?
A los pocos segundos apareció él por detrás de la rubia. En cuero, acomodándose el jean y con el pelo bastante alborotado. Mi corazón empezó a latir más acelerado que de costumbre y no pude disimular mi mala cara.
- Los dejo solos - dijo ella con la sonrisa aún dibujada en su rostro y a los pocos segundos ya había desaparecido.
Él me miró con una mezcla de sorpresa e incomodidad y no supe si quedarme ahí parada o salir corriendo a la cuenta de tres.
- Perdón - dije en un hilo de voz y él rió - no quise interrumpir, ya me voy
- Ey, para - gritó agarrándome por el brazo - a qué viniste?
- Eh... nada, estoy con una amiga tomando unos mates y pensé que capaz querías venir. Pero no sabía que estabas ocupado, perdón
- No pasa nada - dijo con una sonrisa - gracias por la invitación, puede quedar pendiente?
- Si obvio, lo dejamos para otro día - dije algo nerviosa - Bueno, mejor dejo de robarte tiempo, nos vemos
- Nos vemos Ori - gritó cuando empecé a caminar hacia mi apartamento.
Entré con mi peor cara y cerré la puerta de un golpe. Jenny me miró sorprendida y empezó a reír al ver mi cara.
- Que pasó amiga? No estaba el vecinito? - preguntó graciosa y la fulminé con la mirada
- Estaba sí, pero no puede venir - dije sentándome a su lado
- Por qué?
- No se, está ocupado, con una minita - dije de mala gana y ella largó la risa
- Ay me muero, estas re celosa
- Que decís tarada? Nada que ver!
- Bueno bueno, entonces cambia la cara, otro día lo conoceré...
No paró de hacerme jodas sobre Julian hasta después de comer, a eso de las 10, cuando se fue. Me recosté en el sillón a tomar un café con galletitas antes de acostarme, hasta que unos ruidos me sacaron de mis pensamientos. Eran una especie de chiflidos y provenían de afuera. Me acerqué al balcón y lo vi, asomado, llamándome.
- Estas loco Julian, vas a despertar a todo el edificio - dije entre risas mientras cerraba la puerta atrás de mí
- Perdón, dormías? - preguntó preocupado y negué con la cabeza
- Que querías?
- Hablar, no se, te quería pedir perdón por lo de hoy, fue un poco bizarro - dijo frunciendo el ceño y reí por lo bajo - vení pasá - agregó extendiendo su mano para ayudarme a saltar el murito que separaba su balcón del mío.
Agarré su mano y un escalofrío me recorrió el cuerpo. Salté algo nerviosa y él rodeó con su mano libre mi cintura para sostenerme cuando caí, quedando a poca distancia de mi rostro.
Geniaaa! es muy buena tu novela! distinta! los celos me matan :)
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