Me desperté con los gritos de mi amiga y me encargué de putearla de arriba a abajo, odiaba que siempre estuviera de buen humor a la mañana. Me levanté con mucha pereza y arrastré los pies hasta la cocina, donde me esperaba con un desayuno bastante tentador. Dejé un beso cariñoso en su cabeza luego de despeinarla y me senté a su lado, evitando su mirada. Sabía perfectamente lo que estaba pensando.
- No me pensás contar, no? - preguntó rendida y no pude evitar reírme de su cara de frustración
- Julian - dije tímidamente y ella alzó una ceja
- Que pasó con Julian?
- Casi... casi nos besamos - dije agachando la mirada, dieciocho años y me seguía dando vergüenza hablar de estas cosas
- Cómo que casi? - preguntó sorprendida
- Es que justo me llamaste y...
- Interrumpí, no? Siempre tan oportuna - dijo irónica y ambas reímos
- Si, y no se si agradecerte o dejarte pelada
- Y si yo no te llamaba qué? Te lo chapabas? - preguntó antes de darle un mordisco a la tostada y me dejó pensando
- Supongo que sí, en ningún momento lo dudé - dije con vergüenza y ella rodó los ojos
- Sos consciente de que tenés un problema bastante serio no?
- De qué hablas Jenny?
- De Benja hablo, si estuvieras tan enamorada de él, no le tendrías tantas ganas a un chico que conoces hace una semana
- Es que justamente, no se si estoy tan enamorada - dije agarrándome la cabeza con ambas manos
- Hasta hace poco me lo asegurabas
- Es que sí, lo adoro a Benja, no se si estoy tan enamorada como antes, pero tampoco quiero arruinar todo por una confusión
- Julian vendría a ser la confusión? - preguntó y asentí - Igual te entiendo, cómo no confundirte con ese chico?
- Que está re bueno - largué y reímos - Pero más allá de eso, lo veo tan inalcanzable, como que es muy mujeriego, esta para la joda, y yo me siento una tarada
- Ey qué decís? Por qué una tarada?
- Porque sí, estaba borracho, y para él soy una más, encima yo le mando un mensaje aclarando las cosas, va a pensar que me lo tome en serio
- Te contestó?
- No tengo idea, ojalá que no, recemos por que no lo lea nunca
- Dale, fijate, no puede ser tan grave - dijo curiosa y bufé.
Corrí al cuarto y volví con el celular, muerta de ansiedad y miedo a la vez. Me miró levantando ambas cejas y negué con la cabeza.
- No me animo - largué por fin y ella rió
- Sos una tarada, dame eso.
Me sacó el celular de la mano y empezó a leer, mientras mis nervios me consumían por dentro.
- Estuvo bárbaro lo que le dijiste, de qué te quejas?
- Me estás jodiendo? Le dije que no me arrepentía, quede re contra regalada
- Quedaste muy directa, eso sí, pero regalada no
- Eso no es lo importante igual, contestó? - pregunté y asintió con una sonrisa.
Me devolvió el celular para que leyera con mis propios ojos y eso hice.
"Perdoname Ori, soy un boludo, se que tenés novio y no te quiero poner en una situación incómoda. Igual yo tampoco me arrepiento"
"Y estoy bien, gracias por acompañarme y perdón por mi estado"
Largué un suspiro y Jenny me miró sonriendo.
- Encima es un amor - dije tirando el celular en la mesa
- La verdad que si, pero ya está, hacete la que no paso nada, no le des tanta importancia - agarré su mano y largué un suspiro, ella rió
- Gracias...
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