domingo, 3 de agosto de 2014

CAPITULO 9

Supuse que me esperaba un reclamo apenas Benja me viera, pero, para mi sorpresa, estaba bastante cariñoso así que simplemente me llenó de besos, hasta que me metí a bañar. Salí lo más rápido que pude y me vestí bastante simple. Él me esperaba con una sonrisa al lado de la puerta y salimos del departamento agarrados de la mano.

Subimos a su auto y condujo hasta un restaurante que quedaba a tan solo diez minutos, por suerte, porque sinceramente moría de hambre.

- No me gusta estar peleada con vos - dije agarrando su mano por encima de la mesa una vez que pedimos la comida
- Crees que a mi sí me gusta?
- Bueno entonces no peleemos más por boludeces - hice una pausa - ya se que cuando me pongo caprichosa soy bastante insoportable, y también un tanto impulsiva - agregué y él asintió con una sonrisa - pero te amo, y si hay algo que me pone mal es estar peleada con vos
- Yo también te amo Ori, y te amo hasta cuando te pones así, caprichosa, enojada...
- Bueno, ey, vos también tenés tus cosas
- Ya lo se - dijo riendo - por eso mismo, siento que últimamente pasamos tanto tiempo juntos que buscamos cualquier excusa para pelearnos
- Que querés decir? - pregunté algo confundida
- Que capaz está bueno darnos un poco de aire, extrañarnos, como pasó ayer
- Ah, si puede ser - se me había borrado la sonrisa automáticamente.

Tenía razón, a mi me encantaría pasar más tiempo sola, o con Jenny, y no estar todo el día pegados, pero me sorprendió que me lo dijera así, tan directo.

Nos trajeron los platos y comimos un poco en silencio y otro poco hablando de cosas totalmente superficiales. Hasta que a Benja le sonó el celular. Noté como enseguida se tensó y su casa pasó a demostrar incomodidad y nervios.

- Hablá, no pasa nada - dije rápidamente y él dudó hasta que por fin atendió.

- Hola - dijo bajito y con mala cara - Ahora tiene que ser? - intenté parecer distraída con mi celular pero no podía evitar escuchar - Bueno está bien, ahora paso por ahí. Un beso - cortó y levanté la mirada para verlo.

- Todo bien? - pregunté y él asintió - Quien era?
- Ehh, mi jefe, cosas de trabajo, ya sabes como es... Me tengo que ir gorda, tengo que pasar a buscar unos papeles
- Si no hay drama
- Vamos, te dejo en tu casa - dijo mientras llamaba al mozo para pagar la cuenta.

Me levanté de la silla y luego de ponerme el abrigo salimos del lugar para subirnos al auto. El camino de vuelta fue algo silencioso y su cara seguía igual de tensa desde que le sonó el celular. No podía pasar por alto su actitud pero tampoco me pareció el momento para preguntarle. Ya sabía cómo lo ponía tener que hacer cosas para el trabajo los fines de semana así que supuse que era solo eso.

- Perdón - dijo cuando estacionó en la puerta de mi edificio - por como tuvo que terminar el almuerzo
- No pasa nada Benja, está todo bien - contesté y él me sonrió
- Y sobre lo que hablamos antes... Ya sabes, es solo para que estemos mejor - dijo y asentí
- Si, ya se, y ojalá así sea - murmure acercándome un poco para luego dejar un suave beso en sus labios
- Te amo - susurró y sonreí
- Yo también - dije finalmente y abrí la puerta para salir del auto - Nos vemos - agregué asomando la cara por la ventanilla y él asintió.

Subí las escaleras pensando en todo lo que había pasado y la verdad que me sentí un poco rara. Quise creer que Benja hacía esto para que estuviéramos mejor y no porque se estaba hartando de mí, pero cuanto más lo pensaba más me convencía la segunda opción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario