Me dirigí a la cocina mientras él aún dormía y me encargué de preparar el desayuno para los dos. Me sentía algo culpable por haberle ocultado lo de Julian y necesitaba hacer algo para sentirme un poco mejor. Puse todo en una bandeja y lo llevé al cuarto. Me tiré sobre él, con cuidado, y empecé a dejar besos por toda su cara y cuello.
- Dale, despertate morsa - susurré cuando lo noté reír y me agarró con fuerza por la cintura, girando hasta quedar sobre mí
- Buen día hermosa - murmuró con terrible voz de dormido y me limité a besarlo, con ganas.
- Ya está, basta, salí tarado - grité entre risas, intentando zafarme de su agarre - te traje el desayuno!
Comimos todo entre risas, besos, charlas. Esto era oficialmente una reconciliación. Entré a bañarme con bastante pereza y salí ya vestida como para salir a correr, como todos los domingos. Me puse una calza negra, un top y una campera del mismo color y me despedí de Benja con un beso.
- Cuando vuelvas salimos a comer - me gritó desde la cama y asentí con una sonrisa, para luego tirarle un beso y salir finalmente del apartamento.
- Ey, Julian! - grité cuando lo vi subiendo al ascensor
- Ori! Nos vemos abajo - dijo antes de que se cerraran las puertas y bajé rápidamente por las escaleras intentando llegar antes que él.
- Es más rápido por ascensor - dijo recostado sobre la pared cuando me vio llegar con la respiración bastante agitada
- Tarado - lo empujé por el hombro y él se quejó, exagerando
- Buen día, no? Que fea forma de empezar la mañana
- Buen día tarado - dije entre risas, dejando un beso en su mejilla
- Buen día vecina - reí - que bien como seguís mi ejemplo - dijo viendo como iba vestida - vas al gimnasio?
- No, no, paso... Voy a salir a correr, como todos los domingos - expliqué mientras salíamos del edificio
- Mira que casualidad, yo también salgo a correr los domingos - me contestó con una sonrisa - te molesta si te acompaño?
- No, para nada
- A tu novio tampoco le molestará?
- Mi novio no se entera - dije casi sin pensarlo
- Uy que feo que sonó eso!
- Julian! - grité y él me miró extrañado
- Qué? Sonó feo o no?
- Si, pero no quise decir eso... ay basta - dije nerviosa y arranqué a correr, dejándolo atrás.
- Se solucionó todo con... Benja? - preguntó cuando me alcanzó
- Sí - dije sonriéndole - estamos muy bien, por suerte - agregué y él asintió
- Me alegro por vos entonces - dijo devolviéndome la sonrisa.
Corrimos bastante, la mayor parte del tiempo en silencio, aunque cada tanto hablábamos un poco.
- Para, por favor Juli, no puedo más - supliqué con la respiración agitadísima
- Que flojita que resultaste ser, ya te cansaste? - preguntó entre risas y lo fulminé con la mirada.
Nos sentamos en el banco de una plaza mientras tomaba un poco de agua para recomponerme. Llevábamos alrededor de una hora corriendo y la verdad que yo no estaba acostumbrada a tanto como él.
- Te voy a sacar buena, vas a ver - dijo muy relajado y yo solo reí, estaba tan cansada que ni siquiera pude decir nada.
Volvimos caminando, a pedido mío, mientras hablábamos de todo un poco. Aunque obviamente el celular tenía que interrumpir todo. Benjamín.
- Hola...
- Se puede saber donde te metiste Oriana? Son la una y media, quedamos en que íbamos a salir a comer, donde estás?
- Podes bajar un cambio? Me entretuve y me olvidé de la hora, pero ya estoy volviendo
- Bueno apurate, estoy cansado de esperarte
- Ya voy gordo, en diez estoy ahí!
- Te tiene bastante controlada - dijo aguantando la risa una vez que corté
- No, pero digamos que lo dejé un poco plantado
- Uh perdón, no sabía, mala mía que te entretuve
- No pasa nada Julian - dije sonriéndole - la pase muy bien
- Yo también, es más divertido correr de a dos - me devolvió la sonrisa, ufff... esa sonrisa
- La verdad que sí, podríamos repetir
- Claro, cuando quieras - contestó rápidamente y yo asentí.
Ya habíamos llegado, me acompañó por las escaleras y nos despedimos para luego entrar cada uno a su departamento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario