viernes, 1 de agosto de 2014

CAPITULO 7

Mientras comíamos seguimos hablando de la vida, conociéndonos un poco más. Al terminar pusimos una película en la tele, y la miramos milagrosamente hasta el final, algo alegres a causa de la cerveza y ganando cada vez más confianza.

Nos quedamos hablando hasta las tres y media de la mañana, cuando el timbre nos interrumpió. Quien puede venir a tocar timbre a esa hora? Él me miró extrañado y me encogí de hombros en respuesta, mirándolo igual de sorprendida.

- Abríme Ori - y sí, quien más iba a ser?
- Ay no, andate Julian - dije nerviosa, levantándome rápidamente del sillón y agarrando su mano para que hiciera lo mismo
- Qué? Que pasa? - preguntó confundido
- Es Benja... mi novio, te ve acá y se pudre todo, más de lo que está
- Pero si no estamos haciendo nada - se quejó mientras lo arrastraba por todo el departamento, sin soltar su mano en ningún momento
- Ya se, pero él es así, va a pensar cualquiera - expliqué y bufó.

Salimos al balcón para que saltara al suyo, mientras Benjamín seguía gritando en la puerta.

- Me estás echando por atrás como un delincuente, esta me la voy a cobrar Oriana - dijo riéndose
- Perdón Juli - murmuré apenada - Gracias por la cena y la compañía
- Gracias a vos, linda - dijo agarrándome la cara para dejar un sentido beso en mi mejilla.

Quedé dura al instante, me costó reaccionar ante semejante despedida y él rió al notarlo, para luego pasarse a su balcón y desaparecer por la puerta. Respiré hondo unas cuantas veces antes de dirigirme a la puerta de entrada.

- Era necesario venir a esta hora? - pregunté apenas le abrí
- Hola no? - dijo y puse los ojos en blanco - Sí era necesario, te extrañé, mucho
- Pasa - dije algo seca y cerré la puerta tras él
- Con quien estabas? - preguntó con el ceño fruncido y mi cara se transformó enseguida
- Con nadie, por qué?
- Por los dos vasos y las cervezas
- Ah... Jenny - mentí rápidamente - pero ya se fue
- Mmm, mejor entonces - murmuró rodeando mi cintura con sus brazos y dejando un beso en mi cuello
- Benja...
- Qué? - preguntó con su cara a centímetros de la mía
- Que venís así como si nada, te dije que no quería hablar
- Y quién dijo que yo quiero hablar? - susurró sonriendo de costado para, sin darme tiempo a nada, capturar mis labios de una forma algo desesperada.

Le seguí el beso e instintivamente llevé mis brazos alrededor de su cuello. Él me pegó a su cuerpo, para, con cuidado, guiarme hasta el cuarto.

- Shhh - me interrumpió cuando intenté hablar - me vas a rechazar vos a mí?

Negué con la cabeza mordiéndome el labio y él me dedicó una sonrisa antes de volver a unir nuestros labios, mientras sus manos se deshacían de mi camisa con increíble agilidad.



- Todavía te quedan dudas de que te quiero? - susurró en mi oído mientras acariciaba mi espalda descubierta con delicadeza y negué rápidamente
- Me perdonás? - pregunté levantando mi cabeza para poder mirarlo a los ojos
- Por qué te tendría que perdonar?
- Porque me porté como una pendeja caprichosa ayer, y te traté muy mal
- Shh, ya pasó, sí? - murmuró luego de dejar un sentido beso en mi cabeza y asentí con una sonrisa - Descansa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario