miércoles, 31 de diciembre de 2014

CAPITULO 61

- Vine a probar, me quedo ahora por el verano, pero si consigo trabajo no me voy más - respondí y sonrió
- Siempre dijimos que íbamos a trabajar juntas, espero que cumplas - me amenazó y asentí entre risas.

Pasaron un par de horas y el alcohol ya me estaba pegando, hacía mucho que no salía con ellos y acá, extrañaba tanto esto. Tuve ganas de ir al baño y como Jenny no pensaba despegarse de su novio, fui sola. Empecé a caminar entre la gente hasta que por fin lo encontré, y después de 15 minutos de cola ya estaba afuera, buscando nuevamente a los chicos.

La gente me empujaba y eso no hacía más que ponerme de mal humor. Me pedí una cerveza en una barra que encontré en el camino y seguí caminando hasta que de repente la vi, a Jenny, abrazada de alguien que no logré identificar. Me acerqué un poco más hasta que me vieron y Jenny se separó de aquel chico, mirándome con una sonrisa tan grande que me cohibí. Él se dio vuelta casi en cámara lenta y me petrifiqué.

No, no, y no.

- Te acordás de él o los tengo que presentar? - preguntó agarrándolo por los hombros y poniéndolo de frente a mi, como para que lo viera bien.

Quise desaparecer en ese mismo instante. No había venido preparada para volver a verlo y no supe como reaccionar, simplemente me quedé callada y la miraba a mi amiga esperando que me ayudara.

- Hola, no? - dijo él muy relajado y volví a mirarlo, deteniéndome en sus ojos
- Hola - respondí en un hilo de voz y por primera vez sonrió, cortando con el clima tan tenso que se había generado.

Dejó un beso en mi mejilla y se alejó, volviendo con Jenny. Mientras tanto yo seguía en la misma posición, dura, sin saber qué hacer. Me dediqué a observarlo por un largo rato, mientras "disimulaba" bailando con los chicos. Con una mano agarraba la de Jenny y la hacía girar al ritmo de la música y en la otra llevaba un vaso de fernet, eso no había cambiado. No paraba de sonreírle a mi amiga y cada vez que lo hacía sentía un gran vacío en la panza.

Estaba mucho más lindo de lo que lo recordaba. Había cambiado el corte de pelo, lo llevaba más corto y el flequillo peinado hacia arriba. Seguía con el mismo buen gusto para vestirse, tenía un chupín negro y una camisa a cuadros metida hacia adentro con dos o tres botones abiertos.

- Disimula un poco boluda - susurró Maxi y Agus largó una risa
- Idiotas, nada que ver - me quejé para luego tomar un trago interminable de cerveza
- Hasta Venezuela llega la baba - comentó Agustín y le pegué.

- Qué hace acá? - pregunté intrigada
- Lo mismo que vos, vino a ver a su amiga - explicó Maxi como si yo estuviera al tanto de todo lo que pasaba acá
- Siguen siendo amigos?
- Sos o te haces Oriana? - preguntó Agus confundido y me encogí de hombros
- Bueno que se yo, Jenny no me habló nunca de Julian
- Uh, no te contó nada de nada? - preguntó Agus poniéndose serio y se miraron un poco entre ellos
- Nada de qué? - me empezaba a preocupar
- De... de su hijo - dijo y quedé helada
- Qué?
- Juli tiene un nene de 2 años y medio, me vas a decir que no sabías? - agregó Maxi y me tuve que sostener de su hombro para no desmayarme
- Me están jodiendo? - no sabía si llorar, alegrarme por él o salir corriendo y tomarme el primer avión
- Si - largó Agus junto con una carcajada
- Feliz día de los inocentes amiga - me abrazó Maxi y le pegué como pude
- Los odio, te juro que los odio.

Jenny siguió bailando y riéndose con Julian hasta que Agus fue a reclamarla, por así decirlo. Desde entonces todo se volvió tan incómodo. Éramos Maxi, Julian y yo, los tres bailando en ronda sin decir ni una palabra, simplemente mirándonos entre nosotros. Maxi nos miraba a ambos sin saber que hacer y yo lo miraba a él, rogándole en silencio que no nos dejara solos. Julian por su parte seguía igual de relajado, como si fuera lo más normal del mundo verme después de cuatro años.

Cada tanto lo miraba fijo pero me ponía tan incómoda que se animara a sostenerme la mirada que inevitablemente me hacía la boluda. No podía controlar más los nervios, no podía respirar su mismo aire y simular que nada me pasaba, no me sentía cómoda estando ahí.

- Jenny me quiero ir - susurré en su oído mientras la apartaba de su novio
- Qué? Por qué? No, no me hagas esto, por favor
- Pero no puedo, estoy incómoda, me pone nerviosa
- No era que lo habías superado? - rió y bufé
- Se ve que no
- Y entonces? Anda y hablale, no seas boluda
- De qué querés que le hable? Te acordás de quien dejo a quien o hace falta que te cuente?
- Uh, eso fue hace cuatro años Oriana, cuatro, no seas orgullosa - dijo desesperada y reí, nerviosa.

Sin prestarme mucha más atención volvió con Agustín y me dejó ahí parada, sola. Acababa de terminar la botella de cerveza y eso solo me provocó más ganas de volver a aquel asqueroso baño. Bufé rendida y empecé a caminar entre la gente hasta allí.

Grité algo enojada cuando sentí que tiraron de mi brazo hasta hacerme girar en el lugar.

- Qué haces?

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