miércoles, 10 de septiembre de 2014

CAPITULO 28

Mi celular empezó a vibrar en el bolsillo del pantalón y no dudé en sacarlo, rápidamente, mientras los demás estaban hipnotizados con la tele.

Mi corazón se aceleró automáticamente cuando leí su nombre en la pantalla. Levanté la mirada y me estaba mirando fijo, como esperando que lo hiciera. Volví a fijarme en la pantalla del celular, con bastante ansiedad.

"Que linda y rara que estás hoy. No se si soy masoquista o qué pero me gustas mucho cuando me ignoras y me tratas mal"

Sonreí, pero a la vez me sentí tan mal. Volví a mirarlo, ahora con pena, y él solo hizo una mueca mientras se encogía de hombros.

"No quiero tratarte mal, Julian, pero es la única forma que encontré de mantenerme alejada de vos y de que no nos confundamos"

Largué un suspiro y cuando levanté la mirada nuevamente, él estaba concentrado con el celular, leyendo.

"Quedamos en que no íbamos a confundir las cosas, no creo que ese sea el problema... Se puede saber qué fue lo que te hizo cambiar de opinión? Hasta hoy a la mañana eras otra"

"Ya te dije que después hablamos, necesito darte explicaciones, pero ahora no puedo ni quiero"

"Las voy a estar esperando" contestó, tan seco como yo misma había sido en lo que iba de la tarde.

Luego de esa "conversación" su cara no volvió a ser la de antes, se lo notaba muy tenso e incómodo, y hasta casi que no me miraba, ni me dirigía la palabra.


- Che, vamos pendejo? - largó en medio de un silencio
- Ya? - preguntó de mala gana
- Awww se quiere quedar con nosotras - lo cargó Jenny, apretando con fuerza sus cachetes
- Na, a este pendejo no lo dejo acá ni loco, olvidate - dijo Julian mientras se levantaba del sillón y le tiraba un almohadón - Dale, podés levantarte de una vez?
- Uy que humor que tenés, qué culpa tengo yo de sus problemas de pareja? - dijo evidentemente refiriéndose a nosotros, por lo que enseguida nos miramos, algo incómodos
- Callate pajero - protestó de mal humor y lo levantó de los pelos para luego empezar a pegarse, ambos, quiero suponer que en joda
- Son dos nenes - dijo entre risas Jenny, contagiándome
- Nos abrís? Te juro que lo agarro afuera y lo hago mierda, después les cuento - dijo divertido, ganándose otro empujón por parte de Julian, quien en ningún momento se rió
- Me imagino - dije irónica y me encaminé hacia la puerta, para luego saludarlo a Agus con un beso.

Julian se despidió de mi amiga y me despeinó el pelo con su mano al pasar por mi lado, junto con un "nos vemos", sin mirarme demasiado. Supuse que eso era su saludo, y me dejó tranquila que por lo menos no se haya enojado lo suficiente como para no dirigirme la palabra.

Lo empujé cuando me dio la espalda, en forma de venganza, y lo escuché reír por lo bajo mientras cerraba la puerta. No pude evitar sonreír, definitivamente me puede.

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